✨Este diciembre, algo mágico ha ocurrido en nuestro colegio: cada clase  ha reproducido  un pequeño  Belén. En ellos se descubren escenas creadas con imaginación, cariño y mucha ilusión navideña.Cada clase ha dejado su mágica huella.
La propuesta nació con un guiño especial a san Francisco de Asís, quien hace más de 800 años encendió la chispa del primer Belén en la cueva de Greccio. Siguiendo ese espíritu sencillo y lleno de ternura, nuestros alumnos han querido recrear su propia versión de aquel gesto que cambió para siempre la forma de vivir la Navidad.
Y el resultado…  ¡desbordante de alegría y originalidad!✨
Hay belenes hechos con cartón, con cilindros de papel, con plastilina, con hojas secas, con tapones, con chapas,…  en otros brillan  luces diminutas y hasta hay un belén viviente. Algunos muestran una creatividad desbordante y otros, una inocencia encantadora.
Además de llenar el colegio de color, esta iniciativa nos recuerda que la Navidad comienza en los gestos pequeños: en una figura recortada, en una estrella hecha a mano y en el tiempo compartido para crear algo juntos.
Los alumnos  realizan, con sus profesores,  visitas  por este pequeño “camino de belenes”, donde cada clase muestra su propio trabajo  y nos regala  instantes de luz, emociones y significado especial. Además de embellecer el colegio, esta actividad nos ayuda a vivir la Navidad desde su sentido más profundo, fomentando valores como la unidad, la esperanza y la alegría compartida.
¡¡Gracias a todos por hacer del colegio un lugar donde la tradición se convierte en arte y donde la Navidad vuelve a nacer en cada niño!!✨